jueves, 30 de mayo de 2019

Efervescencia

Un hombre se sentó frente a mi en el comedor. El silencio era casi absoluto.
Cada uno se dedicaba a ingerir sus alimentos tranquilamente, en ese momento 
del día en el que todos deseamos que reine la paz.
Sin embargo se vio repentinamente interrumpido por el chasquido de una lata 
de refresco al abrirse, ese inconfundible sonido es como una liberación, el gas de dentro encuentra una salida y parece que se ha abierto la caja de las mil maravillas.
No supe si el propietario deseaba mas el inconfesable placer que producía ser el causante del sonido o el irresistible refresco, de incomodas burbujas que iba a beber.

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